martes, 13 de mayo de 2014

Los guerreros de Xi’an (primera parte)



Hace unos 40 años (en 1974) al sur de Xi’an, provincia de Shaanxi, en la República Popular de China, unos campesinos descubrieron de forma accidental, mientras escavaban en busca de un pozo de agua, un guerrero de terracota sin cabeza. Ellos pensaban que era un ánfora y comenzaron a excavar cuidadosamente para no estropearla ya  que en aquella época de la China comunista, una antigüedad así podría llegar a tener un gran valor. Una vez desenterrado se percatan de que no era un ánfora sino un guerrero.  Continuaron escavando por los alrededores,  encontrando así más trozos de terracota, cabezas de barro y extremidades, trozos de bronce de ballesta y puntas de flecha, percatándose entonces de que lo que habían descubierto algo importante. Los agricultores temblando de miedo por haber perturbado la paz de los dioses y de incurrir en su ira, recogieron sus herramientas, ofrecieron oraciones a los dioses con el fin de evitar lo peor y volvieron rápidamente a su aldea.

Un funcionario del condado de Lintong, Zhao Kangmin,  junto con un experto en arqueología inspeccionaron el lugar, reconociendo de inmediato el alto valor de las estatuas desenterradas. Los agricultores recibieron un premio único de 30 Yuan (equivalente a unos 3 €) por su descubrimiento en señal de “recompensa”.

Se pensó que podría ser el mausoleo perdido  del primer emperador Qin Shi Huang fallecido en el  210 AC e inmediatamente comenzaron a enviar equipos de arqueólogos a trabajar.

Todo este conjunto estaba localizado a unos dos kilómetros de una colina que se conoce como el Monte Li. Ahora ya se sabe que este monte es artificial ya que es el lugar donde se encuentran los restos del primer emperador.


Ante este descubrimiento hay un detalle que llama la atención,  en ninguno de los documentos hallados hay referencia alguna sobre los guerreros de terracota, a pesar de no ser una obra mínima…son por ahora unos 8000 guerreros. Esta falta de información escrita puede ser, o bien porque era algo prohibido de mención, no se podía hablar de su construcción, o bien, porque esto es algo mínimo si lo comparamos con lo que realmente queda por descubrir.

Hay un documento histórico llamado “Las memorias históricas de Qin Shi Huang” escritas en la dinastía posterior a la del primer emperador Han en el que se relata la crueldad de este emperador y gracias a este relato sabemos que su tumba era una gran bóveda tachonada de grandes piedras preciosas imitando las constelaciones, bajo esta había una maqueta enorme de lo que era Qin Shi Huangdi, en donde los ríos estaban formados por mercurio y la magnificencia y solemnidad de este enterramiento, según relata este documento, debía ser algo muy impresionante.

La sensación es que con el descubrimiento de los guerreros de terracota, esto ha hecho más que comenzar ya que se piensa que hay aún por descubrir en esta zona el mausoleo más grande construido por la humanidad.















Fuente: Nota y fotos por Silvia Novalbos

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